Si estás considerando una piscina con sal, es natural que tengas preguntas. A continuación respondemos las dudas más comunes: cómo se genera el cloro, la cantidad de sal necesaria, el mantenimiento y sus beneficios.
Una piscina con cloración salina es un sistema que convierte la sal en hipoclorito de sodio a través de un generador, desinfectando el agua de forma continua y automática, sin necesidad de añadir cloro químico.
No. La concentración de sal es mucho menor que en el mar, imperceptible para los bañistas pero eficaz para desinfectar el agua.
Se recomienda mantener entre 3.000 y 4.000 ppm, ajustando según las indicaciones del fabricante y verificando mediante pruebas periódicas.
Sí, aunque es necesario controlar ciertos aspectos:
Sí. El cloro generado a partir de sal es más suave y menos irritante para la piel y los ojos, reduciendo reacciones y molestias.

La sal no se pierde, se recicla de forma continua en el sistema. Solo hay que reponerla si se diluye por lluvia, vaciado o salpicaduras.
Sí. Basta con instalar un clorador salino, aunque requiere una inversión inicial. A largo plazo, es más económico al reducir la compra de químicos.
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Esperamos que estas respuestas te ayuden a decidirte por una piscina con cloración salina. Recuerda realizar un mantenimiento regular para disfrutar de un agua limpia, segura y de bajo mantenimiento durante toda la temporada.