La sal industrial es un recurso versátil empleado en deshielo, nutrición animal, industria química, alimentaria, textil, jabonera, metalúrgica y del cuero, con múltiples beneficios.
La sal para la industria agroalimentaria es clave en la conservación, nutrición animal y elaboración de productos cárnicos, lácteos y encurtidos, garantizando calidad y seguridad.